Uno va y viene. En mi caso vengo de vuelta, aunque yo siempre vengo de vuelta.
Como Martin Luther King tuve un sueño: Soñé que las bolsas del mundo se desplomaban, que un negro era presidente, que Chile llegaba a la meta (la única que tiene), que Claudio Orrego aseguraba que entre él y Obama hay mucho en común (¿La empleada?). El mismo pálpito lo sufren Kast y Undurraga. Tres Obama de factura nacional al mismo tiempo. Todos de una minoría ancestralmente marginada en Chile: La minoría rubia.
Hay que explicarle eso a Obama cuando venga en visita inspectiva y vea a la minoría bien empoderada mientras que a la altura de los seremi gobierna la mayoría de tono plomizo y sembalnte amerindio.
Soñé que había una serie de una familia del año 82, con tres hermanos, el menor de 9 años, la misma edad que yo tenía el 82. Soñé que pelaban el ajo y ninguno era rubio. En definitiva soñé que canal13 atinaba por primera vez con el casting. Soñé con muchas cosas. Soñé con un gallo y un conejo, y lo más importante, soñé que retomaba el blog.
Soy TG y estoy de vuelta.