lunes, abril 28, 2008

Acrósticos

Yo tuve una compañera que se llamaba Gema que tenía un cuaderno de eso que la adolescente llama pensamientos, oraciones llenas de sabiduría espontánea, generalmente con puntos suspensivos, escritas con caligrafía cuidad y embellecidas por soles, lunas, flores y corazones. La Gema era melenuda, con el pelo de un color amarillo reseco, flaca, pierna larga y huesuda, tenía la frente con espinillas y era amiga de la Nancy apodada la vietnamita por sus acusados rasgos sudasiáticos (en esa época no existía la expresión Camboyana, que seguro hubiera sido la utilizada por mis compañeritos). La mayor parte del colegio se burlaba de ambas, aunque el blanco favorito era la Gema que una vez anunció su vocación de modelo ("tengo el porte", creo que fue que dijo). La Gema creía en fuerzas astrales y en poderes sobrenaturales que se lograban estudiando unos folletos que siempre llevaba en la mochila. Ella aseguraba haber salido de su cuerpo a recorrer el mundo o Chile o simplemente Curiyork, que era cosa de mentalizarse tendido en silencio con un cassette de mantras de fondo. A mi ella me provocaba curiosidad y le metía conversa porque quería ver qué tanto anotaba en los recreos o a la hora de almuerzo cuando se quedaba sola, porque la Nancy la aguantaba poco y la Gema era muy dada al ensimismamiento.
El cuaderno donde tenía los pensamientos mi compañerita era un Aristos de espiral sin plastificar que se le rizaban las puntas, el tipo de cuadernos del que el resto se burlaban porque lo que se llevaba el cuaderno Torre doble espiral con tapa dura y color fosforescente. El cuaderno estaba bien gastado porque la Gema reflexionaba mucho. Le gustaba hacer acrósticos que formaba con los nombres de los chiquillos que le gustaban y palabras que ella consideraba muy serias como "amor"; "dolor"; "ternura" y otras por el estilo. La Gema me mostraba sus escritos y a mi me daba verguenza ajena y risa, pero me la aguantaba un poco, no mucho. Como que trataba de contener la carcajada en una mueca y para despistar la burla le preguntaba cualquier lesera. Después me entraba un poco la culpa, mal que mal uno no era lo que se dice el popular del grupo-curso y debiera haber solidarizado más con ella. Pero lo más inquietante de todo era cuando me surgía la duda: ¿Y si la Gema era una artista? ¿Si lo que yo juzgaba fruto de una mente simple, quizás algo enferma, no era más que sensibilidad fuera de mi alcance?
A veces, no crean que pocas veces, yo me cuestiono a mi mismo, así internamente me hago mi propia accountability como dicen los que saben y saco conclusiones. Trato de despojarme de todos los pesados prejuicios, someterme a mis propios tribunales y dar un veredicto. Es como mi propio Ramadán, mi retiro laico, monacal, al estilo de Yasna pero con menos cruces. ¿Y si todas mis convicciones están erradas? ¿Si realmente el Campeonato Mundial de Polo es algo importante y uno de puro resentido no salió a celebrarlo a la Plaza Italia...o si abortar no es un derecho de la mujer y es un crimen (una vez casi armo una colecta para una amiga de colegio que tuvo un atraso sospechoso y no me dio ningún cargo de conciencia)?; ¿Y si Warnken escribe bien?;¿Y si la Gema de verdad salía de su cuerpo?

viernes, abril 18, 2008

El rubio que llevamos dentro


Sólo un pueblo sabio, acostumbrado a una historia milenaria de reciedumbre fraguada a costa de tiranías sucesivas podía ser la cuna de una nueva utopía. Primero fue la Revolución Bolchevique. Ahora es tiempo de la Revolución Rubia.


El vodka debe tener algún efecto a largo plazo si se consume por más de tres generaciones sucesivas. A propósito ¿Yasna no es un nombre ruso, como Valeska, Laika o Ninoska?

martes, abril 08, 2008

Dame luz (taka-taka de amor)


Uno a veces reflexiona. Se pone a pensar así como mirando las manchas del techo, más que por ocio por cultivo del ser interno. Bien interno. Y ahí uno se plantea problemas éticos, de esos que sacuden la delicada línea que separa lo bueno de lo malo agitándola de un lado al otro a veces más rápido, otras veces más lento. Como jugar a saltar la cuerda o el luche, pero con brincos en abstracto, no sé si me explico. Uno va del bien al mal, del mal al bien y viceversa, coqueta y dubitativamente y de manera repentina los límites se tornan difusos y dependen del contexto. Como la familia Aylwin, la DC o el talento de María Desgracia Subercaseaux (hay opiniones encontradas sobre este ejemplo de apreciación relativa. Según muchos en este caso no hay duda sobre el talento de la aludida: este simplemente no existe).
Lo bueno de lo malo no siempre es fácil de distinguir. Por ejemplo Amy Winehouse es drogadicta, alcohólica, tiene un novio en la cárcel y un peinado que parece una amenaza sanitaria. Nicole no, porque ella es buena, presentable y adecuada. Su pelo se ve sanito, pero con un teñido añejón, un rojo que pudo haber sido algo hace diez años, pero que ahora es como peluca de pokemona en clases de catecismo. De su carrera mejor no decir nada. ¿Es Amy un modelo peor que Nicole?
Extremando el punto: para cualquier persona con criterio medianamente formado que fuera puesta en situación de elegir entre salvarle la vida a la novia del convicto o a la novia del ondero en cuotas falabella no dudaría en transformar al Símil-Cerati-Moby-de-liquidación en viudo de una vez. Y no es que uno sea cruel. Uno es realista. De un realismo que duele. Don´t speak cos' it hurts, decía la Gwen Stefani. Entonces la lista crece, se alimenta, se retuerce y duele.
Y uno que es seco para enfrentar la adversidad le dan ganas de ir donde la chiquilla y decirle que hagamos una colecta, una nicolotón y contratemos a Timbaland para que el negro haga con ella lo que hizo con Nelly Furtado, que la lleve a cantar con Timberlake, que haga un cover de Abba, de Olivia o Sheena con ruiditos horny, o que de una vez acuda al exceso de psicotrópico para que al menos tenga final de diva y no se encamine a un futuro oscuro, en el sentido Irene Llano/Catalina Telias/Alejandro de Rozas de la palabra.
Pero no. La gente es lesa y le encanta cargar muertos, engolosinarse con lo aparentemente bueno, lo adecuado, lo modélico-prototípico, la cultura del líder positivo, sobrevalorando la buena ondita que al final es como la ética del cura reguetonero, la pastoral juvenil y el trabajo de verano.

Última hora:
1)España mandará ESTO a Eurovisión, que es como el rap de la abuela pero más cutre (sí, algo así posible). Todos pensaban que el Pavo Dustin (que compite por Irlanda) era lo más raro del certamen, pero después de ver el candidato español la vara se elevó más allá de lo concebible para la civilización occidental. Lo más triste es que La Casa Azul quedó tercera con una canción de lo más pegajosa y una puesta en escena que mezclaba la estética de los supersónicos con la de Kraftwerk, Jet Marte y Centella.
2) Y a propósito de civilización, Beijing estaría en conversaciones para que la llama Olímpica pase por el peaje de angostura en donde no habría posibilidad de que lleguen tibetanos a enturbiar el ambiente. El alcalde de Curiyork estaría en conversaciones con el comité central del PC Chino a ver si traen la llama a la fiesta de la primavera que se monta a los pies del Cerro Condell.
3) Cuando yo era niño era malo y militante precoz. Ya tenía un sentido político del crimen nefando y leía artículos sobre el Rageout, una organización gay inglesa que hizo del outing (sacar del closet a patadas) una política sistemática en contra de conservadores reaccionarios. Con el fallo del Tribunal Constitucional me han bajado ganas de promoverlo en nuestra patria.
4) Daniel Craig les dejó saludos a todos.