Una sola


Hace unos años, puede que sean cinco, vi una noticia sobre un carabinero que se salvó de morir de un disparo porque llevaba en el bolsillo de la camisa una placa o una billetera o algo muy gordo que detuvo la bala. El carabinero dio entrevista, mostró la bala, los hijos y su casa. Alguien dijo que fue la mano de Dios porque el fulano era buen padre de familia y muy querido en la Institución (que es como los pacos y milicos le dicen a sus jefes). La nota terminaba con una de esa frases simpaticonas que adornan las historias curiosas que le intensifican el seseo a Amaro. Poco tiempo después, quizás meses, vi la noticia de que el mismo carabinero había muerto producto de otro accidente insólito: mientras estaba sentado en su patrulla estacionada bajo un gran árbol una rama se desprendió, cayó pesadamente sobre el capó y le liquidó el cráneo. Mostraron el auto, el arbol y la viuda. De vuelta en estudios Amaro hizo el gesto de "Dios sabe por qué hace las cosas". Creo que en ese instante me acerqué un poco más al ateísmo, aunque traté de acomodar la historia juzgando posible que entre el milagro de la bala detenida y la fatalidad de la rama criminal hubo un tiempo en que el desdichado paco hizo o participó en algo que le daría un sentido a los dos sucesos, algo que en el fondo, contribuiría a que alguien más -directa o indirectamente- fuera feliz. Una teoría estúpida pero tranquilizadora.

Mi padre cree que llamarme a las 7 de la mañana es el equivalente a darme una sorpresa de cumpleaños. Él sufre una alarmante disminución de su tiempo de sueño y en alguna parte debió leer que en lugar de angustiarse debía aprovechar la vigilia realizando alguna actividad en las horas de desvelo. Seguramente le olvidó leer la parte en que se advertía no molestar al prójimo mientras le sacaba provecho a la noche. Mi madre cortó por lo sano y ya no duermen juntos. No he preguntado pormenores porque no me importa y porque pensar que mis padres tienen o tuvieron una vida sexual me provoca la misma sensación que ver un perro reventado en la carretera. Después llamó mi hermano que ahora insiste en tratarme de "compadre", como una manera de sentirse a gusto con mi vocecita cadenciosa y normalizar nuestra no-relación de tantos años. Mi hermana llamó más tarde para mantenerme al tanto de su bronquitis crónica, los exámenes que le encargó el médico y del tratamiento que lleva mi sobrino para controlar su ansiedad. Del marido ya ni siquiera habla. Yo le dije que el mejor tratamiento para que esa criatura tuviera una adolescencia en paz sería estar lejos de ella y de sus bronquitis. Tosió, hizo como que no escuchó y llamó a mi sobrino al teléfono para que me saludara. Aproveché de detallarle a él mi pronóstico de su futuro si no se desvinculaba pronto de las garras de mi hermana. Mi madre me saludó con su natural voz de martir con la que pretende culparme de algo que ni ella ni yo sabemos muy bien qué nombre tiene pero que puede sintetizarse en una pregunta sumbliminal permanente en cada una de sus frase, algo como "¿por qué no estás aquí cerca de mi para convertirte en algo parecido a lo que son tus hermanos?".
Las repúblicas con nombres curiosos se han tomado Eurovisión. ¿Alguien puede decirme si es sensato que un país que tanga como nombre oficial Ex República Yugoslava de Montenegro participe en una competencia internacional de algún tipo? (Es como si la hubiera bautizado un químico farmaceutico) o ¿Cómo es posible que Macedonia -con una superficie menor que la región del Maule- tenga una bandera? Con esos criterios Curiyork debiera tener embajada en Rascagua. Pero el punto no es ese. Con la expansión de los Estados asociados a Eurovisión y el desmembramiento de los países balcánicos el equilibrio de poderes está descompensado. Súmese a eso la adhesión de algunas ex repúblicas soviéticas y un sistema de votación complicado que transforma votos en puntos y alínea a la población musulmana de toda Europa en favor de los Turquía. A este paso pronto habrá un representante de Afganistán.Ps. Mi favorita era Chipre.
Con ustedes Vanity Bear y su hit Chubbie Boy (Chico rellenito) un homenaje a la ya legendaria Boys Boys Boys de Sabrina en clave obesa.
