La joven de la perla
Existe un punto del orden social, un punto ciego, confuso, en donde confluye gente como yo y el amenazante ejemplar humano conocido como la Mina-de-Aro-Perla (MAP, en adelante). La MAP va al concierto popero en choclón, chilla con un gritito nasal y en lugar de bailar hace un movimiento de bamboleo constreñido apretando bien los muslos. Por lo general responde al nombre de Maida, Lupe o algún apócope de virgen aparecida milagrera. Si uno baila con desenfado en el concierto se te queda mirando con algo de susto y menosprecio.
Ellas nunca han visto un cola, y no consideran que el primo que las acompaña lo sea. Cuchichean para el interior del grupo (suelen agruparse en rondas) y se turnan para vigilar el entorno hostil. La MAP te usa chaleco cardigan, es experta en el moño cuico (ese con descuido afirmado con un lápiz bic) y fanática del pescador ceñido a media pierna acentuando el muslo anoréxico y apuntalado el estilo por la zapatilla-sin-onda. Nunca usa negro y cree que en el metro violan a la gente.
Hoy me topé con una camino al acupunturista que atiende en un barrio de MAP. El encuentro fue violento. En esos barrios no suele caminar gente por las veredas, de no ser personal de servicio. La MAP salió de improviso de un portón, yo me la quedé mirando entre desafiante y malhumorado. La MAP comprendió el mensaje y se apartó de mi camino. Llegué al acupunturista con la perturbación propia del imprevisto desagradable y le comenté (evitándole por supuesto los detalles) que a veces me costaba mucho tolerar a la gente. Que por lo general, me parece que la mayor parte de las personas son previsibles, aburridas o decididamente estúpidas. El me respondió con la sonrisa calmada que supongo deben tener todos los expertos-en-terapias.orientales: "Bueno, tal vez tengas razón". Encima me sembró la duda.
PS. Que me haga acupuntura no quiere decir que esté planeando meterme a Bauer o cerámica en frío. Eso lo hace la madre de la MAP.

