Europa está en ascuas.
Morrissey está negociando su participación como letrista en el envío del tema que representará a Gran Bretaña en Eurovision 2007. La prensa inglesa está pasmada. ¿Es posible que el hombre que ha fraguado una carrera musical coqueteando con la depresión y las ideas suicidas logre crear una canción que alcance el brillo evasivo de temas como La la la la (ganadora en 1968 en la voz de una desintoxicada Massiel); Diggi Loo-Diggi (ganador en 1984) o Ding a Dong (ganador en 1975)? Mi respuesta es sí. Finalmente son dos imperios del camp que se unen por una causa mayor.
En tanto en España la rubia del grupo
Bravo (Amaia Saizar) quiere reverdecer laureles y tratar de repetir el discreto éxito que el cuarteto obtuvo en 1984 con el tercer lugar de Lady, Lady (con esa canción aprendí que una pamela es un sombrero). Los expertos calculan que Amaia está en sus 60, por lo tanto, contemporánea a Morrissey. El
vintage camp se viene fuerte. Aunque hace mil años que dejaron atrás su juventud. Como una ola, finally facing their waterloo.
Les regalo un momento histórico. El día del adviento. A poco más de un mes de que naciera un servidor en Curiyork, algo sucedía en Brighton (Inglaterra). Cuatro desconocidos suecos se presentaban en escena en Eurovision 1974. Una nueva era se abría paso. Desde ese minuto Suecia sería algo más que el país de los autos feos. El 74 fue un año de prodigios. En el mismo escenario, defendiendo la canción inglesa, se presentaba una joven Olivia Newton-John.
Este año cumplo 33. Me siento cada días más profético.
PS. Ojo con la manera en que el locutor los presenta dudando de sus nombres (¿Frida?) y después la sorpresa cuando aparece el director de orquesta (Oh, es Napoleón). El outfit es revolucionario. Las bombachas de Agnetha; el afro nórdico de Frida; los hot pants de Benny; el militar de Bjorn. Cada uno diferente. Hasta ese minuto los grupos vocales pop trataban de uniformarse.
PS2. Hace unos años escuché un cuento absolutamente falso pero deliciosamente verosímil. El cuento era que los Abba habían escrito la canción "Chiquitita" inspirados en la historia de una hija de exiliados chilenos en Suecia. Por eso no decían "chiquita", que es la expresión para "pequeña" que se utiliza en la mayor parte de latinoamérica y en España. "Chiquitita" es un diminutivo sobre un diminutivo muy chileno. El cuento era falso pero era bueno. Esta es la versión que hizo Sinead O´Connor de
Chiquitita, la canción favorita de mi bisabuelo Moisés que murió a los 101 años, dos años después de que fuera lanzada. Yo tenía 4 años y el tata Moisés (la persona más vieja que he conocido nunca) movía el bastón cuando la escuchaba.
Sinead grabó Chiquitita en 1993 después de que Erasure lanzara Abba Esque. El Extended Play del disco Chorus de Erasure fue un éxito apabullante. Puso de moda a los Abba en los 90 impulsando la promoción de Ace of Base y más tarde de A Teens, los dos grupos que mantuvieron a Suecia vigente después del declive de Roxette. La versión de O connor me gusta más que el original (por la base ralentizada debe ser). Mis favoritos fuera de Waterloo son Knowing you, knowing me, SOS y, obviamente, Dancing Queen.