lunes, octubre 30, 2006

Tango


El señor que vende el papel higiénico en el baño de varones del subterráneo de la Biblioteca Nacional es tangómano y ensaya pasos de baile a la salida del urinario. Si uno le mete conversa, canta. Yo le pedí Los mareados. Con el tango me acordé de una entrevista a Horacio Ferrer (letrista de Balada para un Loco) que leí en Página 12 en donde cuenta que vive en el hotel Alvear. Como Cocó Chanel. Esa es mi meta. Vivir en un hotel y pedir servicio a la habitación.
Supongo que el señor además de pasar el papel mantiene el baño y vigila la conducta del usuario. Es curioso como el baño público se presta transculturalmente para menesteres indecorosos. Creo que la primera vez que pensé en el fenómeno fue cuando vi Susurro en tus oidos, la historia del dramaturgo Joe Orton y su debilidad por los baños de Hyde Park. Andy Bell (vocalista de Erasure) en una entrevista a Melody Maker (circa 1996) contaba de que la primera vez que pensó que se estaba perdiendo de algo bueno fue cuando en un baño de un cine un señor le mostró su orgullo en plenitud. Yo no le creí mucho. Debió haberlo pensado de mucho antes. Dejando de lado la accidentada visita de George Michael a un servicio de parque tenemos que Truman Capote conquistó a su última pareja en un baño de Nueva York (bueno "conquistar" es mucho decir, esa relación fue más bien un acuerdo financiero) y Piglia se inspiró en un romance de urinario para su "Plata quemada" que arranca en una caseta de los baños de la estación Constitución. A lo mejor por eso el tango solitario.

lunes, octubre 23, 2006

semejantes


Como parte de las celebraciones del aniversario de la canonización de Alberto Hurtado la Universidad Católica y Un Techo para Chile trasladaron sus aulas a campamentos para que los alumnos tuvieran la oportunidad de convivir con la realidad de la gente común (o sea pobres). Canal 13 fue con ellos para registrar el encuentro
Los alumnos de diferentes carreras hablaron con mujeres humildes (o sea pobres) que les dieron un "doctorado en dignidad".
"Fue demasiado bonito" declaró una rubia de anteojos con un gesto de perplejidad frente a las cámaras.
Hubo un paneo del padre Berríos sonriente y satisfecho.
El rector Rosso dijo que estaba conmovido (vestía casaca gris y camisa sin corbata).
La mujer pobre hablaba desde una testera improvisada y les explicaba que ser pobre es algo serio y dificil. Los alumnos escuchaban y hacían como que tomaban notas. Me acordé del planeta de los simios.



Ps. ¿Alguien puede explicarme porque la cuica de veinte se hace siempre el mismo moño como a la mala agarrándose el pelo por detrás de la nuca hasta media altura y enganchándoselo con lo primero que agarran a mano? ¿será un acto reflejo?

jueves, octubre 12, 2006

En plan de baile radical


Fangoria vuelve.
La comunidad de espíritus de mi panteón de ídolos una vez más experimenta una alineación astral para procurarle lustre a mi gusto. Stephan Olsdal el bajista de Placebo -y fan de los madrileños- les recomendó a los Fangoria un nuevo productor y el resultado es un disco nuevo que lanzan el 23 de octubre. El mismo día en que PSB lanza Concrete, su album en vivo con Robbie y Rufus haciendo duetos con Neil. Tengo urgencia por una pista de baile.
El single promocional de Fangoria (Alaska+Nacho Canut a la izquierda) se llama "Criticar por criticar" (sin duda una sublime adicción) y derrocha frases que parecieran dictada por un servidor, a saber:

"La envidia es como un puñal/¿A quien se lo voy a clavar?"

"Malgasto mi talento destrozando a los demás/Propagando mil mentiras/Disfrazando la verdad/Estoy perdiendo un tiempo que no voy a recobrar".

PS. BAB recomienda la lectura del post Clichés de Marisol García. Sobre música y la tiranía de la estupidez retrucada en legislación casposa en contra del gusto pop.


lunes, octubre 09, 2006

Corte regular varón


Uno de los grandes aportes del siglo XVII francés a la humanidad fue la idea de la peluquería fuera de casa, en un espacio semi público y con el respaldo de un técnico especializado entrenado en las estrategias capilares y en la compleja relación entre moda y cabellera*. Las tijeras pioneras de monsieur Champagne cambiaron para siempre la forma de mirar las cabezas, de enfrentarse al ondulado, el volumen y la coloración. Las clientas confían su suerte al poder del profesional experto que las dotará de los crespos, lisos, decolorados y escalonados que más le convengan según la edad, la temporada y el atuendo. El peluquero se transforma así en un agente mediador entre el pelo y la polis, entre la estética y la validación social.
Hoy después de haber sucumbido al flagelo de la droga blanda facilitada por un amigo que explota el look afro (de los mulatos de Melipilla) comencé a divagar sobre la posibilidad de pesquisar a través del peinado anómalo y disidente la expresión de ambiciones más o menos peligrosas o los síntomas de un cambio en el espíritu de la época. Todo partió con la imagen de King Jong Il profusamente difundida después de que el gobierno de Corea del Norte le anunciara al mundo que en beneficio del progreso de la ciencia y la tecnología local hizo estallar una bomba atómica en alguna región (esperemos que despoblada) de aquel pequeño y hambriento trozo de península. King Jong Il (repito los tres nombres porque no estoy seguro cuál es el apellido) posee la imagen perfecta para divagar sobre el interesante vínculo entre pelo y geopolítica, entre cabello y orden social.
¿Qué nos dice ese jopo aerodinámico del líder coreano combinado con una apariencia que se balancea entre la institutriz depravada y la funcionaria obesa y soltera de gendamería ? ¿Es esa mota rala y grasienta un grito de advertencia, como una cresta de alguna agresiva ave asiática que no contenta con ser fea es también mala y eriza sus plumas para que no quede sospecha? Qué me dicen de la chasquilla de Hitler. O del teñido de la Maldonado Por otra parte ¿No fue acaso el rapado de Sinead un grito de alerta frente al derrumbre del orden bipolar representado en occidente por la melena de étnica de Tina o las mechas abundantes y decoloradas de Duran Duran? ¿No es el corte tardo.new.wave del ministro Velasco un signo preocupante de desplazamiento del dispositivo vanguardista autoimpuesto -por un carácter cuyo eje es la vanidad intelectual- hacia un territorio movedizo de naufragio estético sólo comparable el chocopanda grasiento de Sommerville o la chasquilla de Büchi? ¿Paulina Veloso es la salvación? ¿Margareth Thatcher y Lucía Hiriart no lucián acaso el mismo casco escarmenado castaño/ceniza en combinación con el collar de perla y la pollerita verde opaco? ¿Argentina no sufrirá la maldición del moño de Evita? Que alguien le corte las puntas a Villegas.

* The essence of the Style, Joan DeJean. Free Press.