Síndrome de Estocolmo
Hoy mientras practicaba algunos pasos de baile matinales, encendí la tv. Uno nunca sabe lo que puede perderse por tenerla apagada. Di con un programa nuevo de Chilevisión. "Siete dias" se llama. Trabaja una conductora modosa, de esas que creen que dejar de sonreir es mala educación y que fruncir la boca es elegante. La chica de generosa melena en la que debe invertir mucho tiempo. Morena. La versión Liceo/micro de Maca Chascarro. Las mismas neuronas, solo que allí donde Maca es agresiva, chúcara, histérica y acaparadora, Unknown Morena es dulzona y coquetona. El origen social modela las estrategias de poder.
El chico conductor, que se ve que se siente más astuto que ella (lo que no es mucho, el estándar es bajísimo), con un sueter celeste más polyester que lana, sobre una camisa más cara que la tintura de la morenaza. La chica hace un pase a una "experta" que nos explicará el Síndroma de Estocolmo, después de una nota introductoria en la que se hace una síntesis del caso de la niña austriáca secuestrada durante ocho años pasamos a la experta (el video tenía una entrevista al padre. El audio en castellano no se escuchó. Sólo se oía un farfullo en bárbaro del padre de la secuestrada). Antes de que la experta precaliente tesis, morena la interrumpe con una pregunta que la desvía. Nadie le preguntó por qué se llamaba Estocolmo, cuándo se creó la expresión ni cuáles han sido los casos emblemáticos. Sin darle respiro, la experta se enfrenta a dos preguntas una de las cuáles es del chico, que fue algo asi como...
Pregunta_ ¿El síndrome de Estocolmo sería la causa de que cuando un asaltante es capturado en la calle, y mientras algunos transeúntes lo golpean en el suelo, otros lo defienden?
(esta pregunta tiene un fascinante pre-supuesto: que hay que dejar que al asaltante le peguen en el suelo, y que es enfermizo pedir que lo dejen de golpear y que simplemente actúe la justicia. Miles de años de historia del contrato social no han hecho mella en el chico)
Respuesta--"..."
Después de tamaña exhibición de lógica, vino una nota que nos recordaba que la Plaza Italia en realidad se llama Plaza Baquedano (Héctor Velis Meza y su dato sabroso, pastillita de cultura huacha bien pronunciada, la anécdota inofensiva disfrazada de cultura. Kitsch a la vena)
Morena: "Eso demuestra lo porfiados que somos los chilenos que todavía le decimos Alameda a la Avenida Libertador Bernardo O'Higgins y Pudahuel al aeropuerto Arturo Merino Benitez. Somos tan porfiados...".
La Morena seguro debe ser muy obediente. Con el jefe y con el peluquero.
Nos vemos el domingo.



