domingo, febrero 26, 2006

Nada de leso, tampoco de gil


Mi papá se quedó sin licencia de conducir porque se peleó con la señorita que tomaba el examen. Me asegura que la mujer trató de burlarse de él porque no alcanzaba a distinguir las letras más pequeñas en las pruebas ópticas. "Yo nunca he visto un disco Pare en minùsculas", le dijo socarronamente, lo que sacó una respuesta más burdamente agresiva, que finalmente terminó con mi padre acusándola de UDI (para él eso es la peor grosería) y de estar en connivencia con el alcalde (otro UDI) para ganar plata a costa de las licencias. "Me la renovaban por tres años y no por seis, lo que significa que la municipalidad de embolsa el doble de plata", me explicó mientras hacía un gesto con los ojos que uno debe interpretar como "A mi no me hacen leso". Mi padre es tacaño, testarudo y tiene gran debilidad por esquivar los datos de realidad (edad, la presbiscia y astigmatismo) que se interpongan en el objetivo de presentarse frente al mundo como un martir (sí, lo sé, eso se hereda). También me anunciò estar enojado con su nieto mayor (el hijo de mi hermano) porque no es espontàneo con èl y no le manifiesta el cariño que debería. Yo le dije que me parecìa natural, puesto que èl mismo una vez me confesò, hace ya bastantes años que su nieto mayor no le provocaba ningùn sentimiento especial, contrariamente al menor. "Incluso remataste la confesiòn con un Dios me perdone. Si tú nunca has sentido ese espontàneo cariño que reclamas, me parece un poco fresco que te vengas a quejar ahora". Como no es gil cambió de tema y me preguntó si tenìa APV o por què no me compraba un departamento porque le preocupaba mi vejez (da por hecho que voy a morir solo, porque postula a que mi rareza es sobrehumana y que escasamente "alguien" -tiene la delicadeza de no reparar en el sexo- se quedarà conmigo màs de un trimestre). Yo le dije que tomaría precacuciones para no llegar a los 70. En seguida se quejò porque ninguno de sus hijos lo acompañara en sus hobbys. "¿què hobbys?", le pregunté algo sorprendido. "Los trabajos manuales, obvio". Entonces recordè la enciclopedia de bricolage que comprò cuando yo era pequeño (Salvat le debe mucho a mi padre) y el infinito regadero de muebles, repisas, reposteros que fue dejando a medio armar entre fines de semanas, veranos y festivos. Incluso tiene la mitad de un acuario que nunca se terminò y cuya demora le costò la vida a la tortuga acuàtica que no paraba de crecer y que cada diez minutos saltaba del acuario original (ya demasiado estrecho) y se colaba entre sillones en las situaciones màs inesperadas (como una manera de alivianar la culpa por la muerte del animal, la mandó a disecar, previo acuerdo con mi madre que se negò a disecar al perro porque segùn su teologìa particular los mamìferos tienen alma, y por lo tanto deben ser enterrados, favor que no le concede a los reptiles de naturaleza desalmada y disecable).
Llueve en Curiyork y yo me quedo dormido leyendo Pastoral Americana de Philip Roth (más padres, más hijos) y recordando a los vaqueros de Brokeback. La pena del tiempo que pasa y las cosas que nunca pasan.

sábado, febrero 25, 2006

piedrazo

Quiero conocer a Sharon Campbell.

lunes, febrero 20, 2006

Elegí vivir (y de paso joderle la vida a alguien)


Guille me comenta que Mabrilyn sufrió un percance en la ciudad luz y que necesita de apoyo emocional extra. Mabri querido, deja París y vete rápido a Madrid al bar de la calle Pelayo que te mencioné. Ese darkroom aplaca cualquier tragedia. Si tuviera tu correo te lo digo en privado, pero como sé que no puedes perderte un post de BuscoAlgoBarato aprovecho de darte mis consejos en público. No sé los detalles del final ni quien cortó con quien (tengo mis sospechas), pero piensa en esto: En diez años podrás decir en medio de una conversación casual, como que no quiere la cosa que el día en que terminaste con tu primer novio* te fuiste a pasar la tarde al Pompidou para despejarte la pena con una exposición de William Klein y que desde ese momento NUNCA MÁS dejaste de atender al arte fotográfico. ¿Ves? Las ventajas de pensar a largo plazo son múltiples. 1)Quedarás como un hombre cosmopolita (no hay para qué mencionar que el viaje era un ticket barato fuera de temporada, puedes incluso sembrar la duda de que vivías en Paris en Le Marais, por ser), y 2) tu interlocutor valorará tu aprecio por el arte moderno y la sana búsqueda de refugio en el placer estético frente a la adversidad (suponiendo que el golpe será un aliciente para comenzar a mejorar tus juntas). Esto es sólo un percance en el curriculum, un capítulo de la biografía. Imaginate lo maravilloso que será la versión cinematográfica con tomas en contra picado desde el Sena con tu figura recortada como ese video de Pizzicato Five en donde la china navega en un bote frente a Tokio ( y ese otro de Erasure con Vince en un yate por Amsterdam). Arriba ese ánimo por fin tu BIOPIC tendrá más LOCACIONES aparte de Chillán y Angostura!
Si te vienen ánimos de autoagresión ni hablar. En líneas generales no tengo nada en contra del suicidio, ni sabría si quiera como convencer de lo contrario a nadie. El mejor morigerador frente a los ánimos por lanzarte al vacío es la vanidad. Suicidarse suele ser un tanto ridículo. En especial si no logras el objetivo y terminas como Paulina Nin. Incluso si logras la meta ¿Hay algo menos digno que matarse y dejar tu cuerpo desparramado sin dignidad ni compostura? Digo, si eres la Monroe otro gallo nos cantaría. En ese caso la sobredosis tendría efectos colaterales compensatorios a tu ego como la excitación de los paramédicos que trasladan el cuerpo y el morbo del forense (detrás de todos ellos hay un necrofílico) lo que no suena nada mal, pero ya sabemos tú y yo que por mucho que nos esforcemos no somos la rubia de la pollera liviana. En fin. No te daré la lata de la niñita esa** que después que la atropelló el tren está empeñada en hacernos creer a todos que la vida vale la pena vivirla. Un par de muletas no le dan autoridad a nadie sobre asuntos tan delicados como el sufrimiento ajeno. No. La vida no tiene caso. La venganza en cambio, te da unas energías que no se apagan ni con una tonelada de valium.
Agarra un tren de Madrid y mata el tiempo diseñándote un modelito tipo Kika/Victoria Abril para tu debut en el arte de la perfidia. Haz la operación rastrillo en chueca que de vuelta estará Pepi, Lucy y todas las chicas del montón para hacer el recuento de cicatrices. Me caes bien Mabrilyn. Un abrazo y que nadie te arruine el tour europeo 2006.


* Siempre debes decir que quien terminó fuiste tú.
** "Elegí vivir" o "cómo explotar el morbo ajeno de manera proactiva" o "como yo voy a ser siempre, siempre, mejor que tú porque soy feliz a pesar de todo".

jueves, febrero 16, 2006

Slalom

Leo que un director de Bollywood quiere a Paris Hilton para hacer de sor Teresa. Pienso que es la oportunidad de Paris para poner de moda la pobreza y hacer del hábito y los pies descalzos un asunto de estilo y no de carencia. Los extramuros tienen los ánimos en exaltación global y postulo a que una solución sana para la estabilidad mundial sería integrarlos en un imaginario fílmico fundiendo los millones de la Hilton con la lepra de Calcuta. Eso sí que es conciencia social (escucha Benito deja en paz al centro y vete a montarle una mediagua a Andrónico en su jardín) La brecha no es sólo de Chile, es cósmica, transatlántica, bipolar, instantánea y virtual a la vez. Un vacío enorme entre mundo y mundo, un slalom de ultrarrealidades por el que uno va dando saltos y esquivando precipicios sociales que sólo por momentos se alcanzan a zurcir (ejem: el maremoto que arrastra turistas millonarios junto a nativos analfabetos; el penúltimo video de Madonna que utiliza un baile de ghetto negro para seguir estrujando las pistas; Ruperto, el borracho de cartonpiedra que le recuerda al chileno medio su ancestral hábito alchólico menesteroso y autodestructivo** Ver "Ociosos, Vagabundos y Malentretenidos", Araya Alejandra LOM, 1999).
En la revista Slate un articulista, por lo demás sumamente inteligente, cae en cuenta que los Juegos Olímpicos de Invierno son blancos y que Bangladesh (el país de origen de sus padres y una de las naciones más pobres de Asia) nunca ha tenido trato deportivo con la nieve. Los podios de invierno son una suerte de paraíso hitleriano, impolutos, sonrosados, como el clima en Davos o los edificios de Speer en donde no hay espacio para maratonistas kenyatas, ni marchantes mexicanos. Atenta Condoleeza!. El esquí es cosa de rubios (la chilena en competencia llegó última [era rubia clase B] y Jamaica no mandó equipo este año) en tanto los disturbios por la figura de mahoma cosa de africanos (que por supuesto no lo son). Ahora que reflexiono Lavín era un hombre visionario, y los monos de nieve en el Mapocho un gesto de estadista de mirada panorámica que ni Kofi ni Lagos alcanzaron a reconocer en su grandeza. Alguien debiera hacerle una caricatura en Dinamarca.

domingo, febrero 12, 2006

Pick up


Inicio el dìa con la operación flete con el mejor transportista de especies del mercado. Fernando, alias "el rubio de kennedy" (tiene página web) asegura el transporte de utensilios de manera rápida, segura, puntual y conversada. Vamos en la pick up a buscar un escritorio donado por un amigo que me asegura que es modular y cómodo y que yo alguna vez lo vi en su casa y que le comenté que algo así necesitaba. El mueble es una enorme lancha que de estar en Cuba me serviría para elegir la huida entre las costas de Miami o las de Africa. A caballo regalado, me advierte el rubio de kennedy que sabe lo que es ser agradecido. Yo no (aunque igual la lancha me va a servir). La vida está en deuda conmigo y soy acreedor de la poblaciòn completa, porque la deuda es demogràficamente endosable y la venganza un ejercicio de estrategia permanente.
Mediodìa de sábado y llegamos a mi casa con el rubio en una sana conversación en donde yo ejerzo de tipo sabio y lo reprendo porque desde la ùltima vez que hablamos (traslado de una lavadora) no ha llamado a su hijo que vive en viña con su ex mujer que lo dejó por pobre ("eso debiò doler", le dije con una sonrisa sombrìa cuando lo conocì. Desde ese momento me contó TODO). El rucio habla de su hijo, se jacta de su paternidad con una infinita iconografìa de la guagua que cuelga de cuanto gancho encuentra en la pick up, lo tiene en la pantalla del movil y en cada hueco de su billetera pero lo visita cada cambio de estaciòn. Le advierto que junior se va a resentir, que de aquì a diez años, seguro lo va a odiar y que no hay peor juez que un hijo abandonado. "Prepárate para sufrir mucho, capaz que te salga como yo", le enrostro con un tono rabínico que me encanta, porque es sàbado y porque el rubio es manso y manipulable. Él asiente pensativo mientras me pregunta si las dos figuras del afiche de Querelle que cuelga de mi muro (diseñado por Warhol para Fassbinder) son dos hombres o un hombre y una mujer. Yo le respondo que su pregunta me ofende y le convido lo que queda del nèctar Watts naranja/iridescente.
El dìa transcurre sin alteraciones haciéndome a la idea que en la noche no podrè volver a hacer escautismo de ocio en Gran Avenida. El tipo con el que liguè hace una semana resultò ser, contrariamente a lo que sugerìa s manera de bailar, un personaje plano como la màs extensa sabana (¿siberia?¿la pampa argentina?), una que yo no estaba dispuesto a cabalgar. Mejor no encontràrselo de nuevo y moverme por barrios màs cercanos. Entre los màs destacados hitos de su biografìa -que me relató como quien recitaba el rosario- se cuentan: su primera comuniòn; la primera masturbación (17 años, se asustó, le dije que no era normal que yo había comenzado a los 11): las cosas que le decìan sus compañeritos cuando no jugaba futbol; y los años de cesantìa compensado por un trabajo a medio tiempo en el que lo explotaban descaradamente. Juro que durante la primera media hora de conversacón hice esfuerzos por no bostezar, pero en adelante mi biologìa se impuso frente a mi voluntad. Guille me dice que estoy cada dìa màs mañoso y más perverso. Ahora que se emparejó se pavonea de su nueva condición de hombre estable y emocionalmente equilibrado. Decido entonces que nada le debe salir gratis y me empeño en salir con èl y su nueva pareja. Me bajo media botella de chardonay de dos lucas y los recibo con Placebo de fondo (en el Bitter End, allì te veo). doy algunas señales de que mi ego está en forma y que esto de tocar el violìn es una especie de ejercicio de estilo. Sàbado en la noche y Kylie por los parlantes chillàndole al globo que ella puede CREER. Yo ya no.


PS: Este es el post nùmero 101. Un bridis por eso, Tanto Gusto de estar con ustedes.

viernes, febrero 10, 2006

Dime algo vulgar



Javi ahora la agarró con pasar a buscarme con rumbo al bar y me pide opinión sobre cómo debería cortarse el pelo. Yo le digo sí a cualquier cosa que no sea una peluca colorina o un mohicano de arcoiris, así no me hago problemas, no agrego dudas a mi mente y lo dejó a él en paz con sus proyectos cosméticos. Le dejo claro, eso sí que ni los colores exóticos ni las extensiones sientan pasado los 25 de no ser que te dediques al negocio capilar o del espectáulo de revista, que no es el caso. La visita interrumpe una interesante lectura sobre como Nikita Krushev le dijo a Nixon al aire que se fuera a follar( tener sexo, la traducción era española) con su abuela, después de que el hombre del gesto de bulldog y los micrófonos secretos anunciara en un programa de televisión soviética las bondades materiales de vivir en norteamerica. Nixon, aprovechando la oprtunidad única que le daba tener a medios del enemigo a su disposión a propósito de la visita del calvo jerarca ruso en EEUU, enumeró la cantidad de televisores, lavadoras, jugueras y podadoras de pasto con las que contaba cualquier hijo de vecino en norteamerica. Hubo cierto revuelo entre los televidentes de Siberia y un profundo desagrado en Nikita que se verificó a su regreso a Moscú. El pasaje me recordó la época en que Pinochet prometía tele y bicicleta y sin quererlo le di profundidad histórica a los anuncios del marido de Lucía (le verdadera sádica de esa historia). "A la gente le gustan las cosas" le dije a Javier que no me prestó mucha atención porque buscaba un reflejo para seguir evaluando las posibiliades que le daba su pelo y lo ilusionado que lo tenía el tapiz nuevo de su sillón. Se consiguió un tapizador experto barato y peruano. Me da esa información (la de la nacionalidad del personaje) con un aire de cosmopolitismo al que yo me sumé preguntándole sobre el aspecto del maestro extranjero. El sólo me responde que seguro me gustaba, aunque me moletsaría la adopción innecesaria de la muletilla "poh" que el sujeto utiliza sin economía para hacer el trato más familiar y connacional. El "poh" es feo. En las escuelas debería existir un plan para eliminarlo. Suprimir el "poh" debería ser una política de estado, reflexiono. También deberían existir un plan de maldiciones que desterrara las expresiones poco imaginativas como weón, weón culiao o weona culiada o las combinaciones con conchedesumadre(Javi me informa que una señorita famosa sostuvo al aire sobre otra igual de famosa que se trataba de una "weona culiá"). El insulto es una herramienta necesaria que no debería estar ajena de la evaluación estética. Pienso en la salida de madre de Krushev. "Vete a follar con tu abuela". ¿Habrá algo más desestructurante que la insinuación del incesto? Dejando de lado la zoofilia (que te lo mame tu canario) o la irrupción grosera en el espacio familiar (tu hermana lo hace rico), la sugestión de un trato con la abuela me sugiere imaginación, sentido del humor, y una perversión tan aberrante como ingeniosa. El chileno insulta mal. No se caga en Dios, ni en la virgen, como los españoles ni carajea como los peruanos. Sus límites para la grosería lo marcan la defecación, la entrepierna (sobre todo la femenina) y la posibilidad del sexo oral o anal en afaán de sometimiento. Dejando de lado los grafiteos ociosos de los baños de hombre (en donde el dios falo parece ser una muetsra de homoerotismo masivo) la verbalización de la rabia es sumamente restringida a una pornografía plana y predecible.El insulto como un sitio eriazo. El insultador como un niño de diez años. Pico pal que lea. Igual rico.

lunes, febrero 06, 2006

No controles


Mauri Mabrilyn vive lejos muy lejos pero más cerca de nuestro nuevo sitio de reunión con Guille que es en el Off Santiago, fuera de los límites trazados por Vicuña Mackenna para separar civilización y barbarie (Ibid "¿Qué hacer con los Pobres?". Romero, Luis Alberto Editorial Sudamericana) . Allí donde comienza el imperio del paradero de micro y del Chile real de las quince cuotas en Hites y la mortadela a la hora del té. Aquel mundo que nos recuerda a todos que la voluntad de arribar es un ansia que debe cultivarse con esmero ("I aspire" decía quien ya saben).
Uno tiene alma de coolhunter, de trendsetter, espíritu socialista y pinta de loser, así que más vale bajar las espectativas para disminuir las frustraciones y pagar barato por una noche incierta (el amor propio condiciona la estética, la ética e incluso la psicótica). Ahora que lo pienso fue lo que pasó con Studio 54 (**). Pero ustedes me dirán que una cosa es un barrio decadente de Nueva York con Bianca Jagger montada en un caballo blanco y otra Gran Avenida en Santiago con una drag queen obesa dando volteretas en escena. Tienen razón pero eso no le hace bien a mi relato así que quédense con sus críticas a mis analogías.
Nos juntamos en la casa de Mábrilyn para calentar motores y ahorrar en taxi. Una decisión de Guille, sin duda con algún error de cálculo porque finalmente tomamos dos taxis. Uno para ir hasta Chez Mabrilyn y otro para alcanzar la pista de baile (tres lucas en total).
Yo que no tomo vino rojo me aseguré la botella de blanco y rápidamente hice mi primer gesto de dominio asegurándome algo de música (de mi gusto). Escuché tres veces "No controles" (Olé Olé, 1984, A de MS*), canción que no disfrutaba hacía milenos y que tiene un estribillo que me mata sobre todo porque permite mi lucimiento histriónico. Hubo intentonas de quitarme el protagonismo pero fueron rápidamente apabullados con una seguidilla de performances musicales que dejaron a la concurrencia boquiabierta ("Vivir así es morir de amor" versión Camilo Sesto y Alaska es mi hit para estas ocasiones). La noche se desenvolvió sin contratiempos y me tropecé de narices con un desconocido avistado el sábado anterior a eso de las 2.am y perdido entre la multitud a eso de las 3. 45 am. El sujeto me sonrió y dijo amablemente "sólo vine para volver a verte" (**). Uno tiene el corazón de oro y la voluntad de plástico así que no me quedó más que alegrarle la noche con un interrogatorio que se extendió hasta la amanecida. Yo a la vez que ligo hago estudios etnográficos, investigación de campo que las llaman los entendidos. Un alma de tres frente que combina al doctor Kinsey con la doctora Mead y el apetito alcohólico/policíaco de Sharon Gless en Cagney y Lacy. El tipo era astuto. Se dio cuenta que para mi el amor limita al norte y al sur con la compasión y me contó a pito de escopeta que era voluntario del hogar de cristo, que cuidaba ancianitos, les organizaba reuniones y los iba a acompañar para que no resintieran la soledad (Ay). Salió del clóset hace tres años, vive con sus padres ("Pero me cambio pronto, estoy buscando") y asegura tener un alma autónoma ("mis papás se mueren si saben" advirtió traicionándose a diez minutos de enarbolar el estandarte de independencia). El segmento biográfico se acabó en cuanto Madonna comenzó su sampleo de Gimme, Gimme, Gimme, lo que me dio tiempo para pensar - mientras ingeniaba una coreografía ad hoc- y preguntarme al tiempo que la diva cantaba: ¿Será mi destino dejar que los sábados definan la intensidad de mi migraña dominical? Siempre me traiciona la razón y me domina el corazón.


Notas:
* A de MS: Antes de Marta Sánchez
** Es cierto, el ingreso era condicionado por código de atuendo, look, billetera y número de portadas en Interview.

jueves, febrero 02, 2006

Zen




Acabo de dar con uno de los secretos que más me han abrumado por años: La inexplicable popularidad de Hello Kitty. Según un interesante artículo aparecido en el cada vez menos interesante Village Voice, una de las causas para que la gata bigotuda y obesa mantenga el inquietante doble estatus de objeto de culto y objeto de moda (por lo general excluyentes) es que los dueños de la licencia han evitado tramarle una historia al personaje. Según el libro " Hello Kitty: The Remarkable Story of the Billion Dollar Feline Phenomenon" los autores Ken Belson y Brian Bemner (seguro un par de locas muy divertidas) argumentan que una de las fortalezas para atraer un público variado (desde quinceañeras hasta la pailona treintona) es que sus creadores han escapado a "desarrrollar cualquier historia de su personalidad. Esta técnica con reminiscencias Zen, ha permitido que Kitty llegue a ser al mismo tiempo una princesa casta o una coquetona conejita". O sea, mientras menos carácter, más popular. Eso explica tantas cosas.