martes, diciembre 27, 2005

Pequeño pensamiento de fin de año

Pensar que si no hubiera sido por el tsunami Fran Cooper hubiera sido tan feliz... y yo con o sin tsunami lo más probable es que siempre sea tan infeliz. A veces pienso que Dios existe y que hace pequeños gestos para aminorar la brecha entre los más felices y la gente como uno. Llevarse a la cuica-maremoto fue uno de esos gestos. Debe existir una tasa de inequidad divina en beneficio de los blancos que se balancea de cuando en cuando. Por eso no hay maremotos en Suecia, pero sí turistas suecos arrastrados por uno en Indonesia. Por eso los huracanes se llevan solo a la gente morena. La tasa de mortalidad por catástrofe está en directa proporción a la melanina epidérmica. Dios, justicia, equidad y dermatología son fenómenos íntimamente relacionados.
(Esta reflexión la hago después de leer las declaraciones del alcalde Garrido sobre el linaje demoniaco de Bachelet y Lagos. Garrido en una lógica impecable sostiene que él respeta a Lagos como Presidente pero no como Persona. Dios, Presidente y Persona en mayúscula. Si ofendí a alguien con la mención a la señorita Cooper el lector tiene toda la libertad de abandonar la lectura del Blog).

Feliz año.

sábado, diciembre 24, 2005

el verdadero espíritu de navidad


Mi madre ya me advirtió que este año tocaba regalarme pijama. En su plan trienal de regalos navideños alterna sábanas, toallas y pijamas. El año pasado fueron toallas azules chinas. Comenzaron a dehilacharse a la cuarta ducha. Una tía sólo regalaba calcetines. A toda la familia. Monarch. Negros para los hombres, rosados las mujeres, aunque ahora que hago memoria también regalaba libros para colorear que le vendía muy baratos una amiga que tenía paquetería. Nunca regaló crayones, sólo los libritos.
Apenas llegué a pasar la navidad a la casa familiar mi madre me consultó si quería ver el pijama antes de hacerme la entrega oficial, para así asegurarse de la talla. Yo le dije que por lo general no era la talla del pijama el problema, sino su diseño. Por alguna razón que no domino mi madre piensa que para dormir es necesario vestirse con listados verticales ( alguna vez alguien lo describió como mi look Auschwitz de dormitorio). Yo le compré un perfume, a mi padre un libro y a mi abuela un echarpe. Como sus movimientos corporales se han restingido a masticar y hablar, sólo me queda la opción de comprar algo que se pueda echar encima y no entorpezca el desplazamiento de su silla de ruedas. Mi padre no regala. Mis tíos tampoco. Ni siquiera se aparecen. No sé si porque no soportan a mis padres o tienen temor a que mi madre los mande de vuelta con mi abuela. Sólo un tío me hacía regalos, un hermanastro de mi papá que vivía fuera de Chile y venía cada dos años. Una vez llegó con inmenso auto a control remoto para mi. Lleno de luces y locos movimientos. El problema es que yo ya tenía 15 años. El calor en Curiyork es insoportable. Ni siquiera hay viejo pascuero en la plaza. Creo que los ultravioletas le aseguran un cancer próspero a los niños que dan vuelta en bici. Este pueblo es dañino para la salud. Mañana estoy de vuelta. Feliz navidad.

martes, diciembre 20, 2005

Sergio (ahora tiene alas)


El domingo murió Sergio. La última vez que lo vi fue el miércoles. "Ella, la que vive de sus rentas" le dije burlándome porque se había quedado sin pega y se jactaba de pasar el tiempo de balde. Cuando me avisaron de que había muerto me imaginé las horas que pasó solo entre que se puso mal y lo encontraron tirado en el baño. Recordé la canción de Antony (Hope there's someone) y nuestra última conversación seria. Fue por teléfono, que es básicamente el método que utilizo para tener conversaciones serias. Lo encontró su amigo más cercano, que sospecho fue la persona que èl hubiera querido que estuviese a su lado mientras morìa. Su familia le habìa advertido hace unos meses que no lo querían ver más. A juzgar por las caras de sus hermanos en el velorio a la parentela no le inquietaba mayormente el pie en que dejaron la relaciòn con el finado. Sólo lloraba una niñita. Debió ser su sobrina. A Sergio le habían prohibido acercarse a ella desde que su hermano lo encontró a la salida de un boliche marica. El hermano, con un razonamiento cartesiano, juzgò que Sergio (que a todo esto tenía tantas plumas como las que podìa tener un gato) era un sujeto que podìa pervertir a los niños del clan. Era más probable que Pamela Jiles votara por Lavìn, pero en fin. Cuando Sergio me contaba el amoroso trato familiar me ponìa voz de "mira lo que piensan de mi", como queriendo que uno le confirmara que él no era malo. Por alguna razón que nunca entendí su reacción era mansa, resignada y no la que para mi era la natural: montarles un escàndalo y mandarlos a la conchedesumadre, previa amenaza de despojo de bienes, anuncio de las infidelidades conyugales interinas y alguna calumnia falsa, pero justiciera, para que vean lo que es canela. Supongo que mis bravatas y alaracas eran algo que lo divertían. Ahora me consuela recordar cada vez que hablàbamos lo hacía sonreir. Sergio tenìa el sentido de la discreciòn de un niño y el tacto de un elefante, dos aspectos esenciales entre la gente con el corazón medio abandonado. Era un buen hombre. Uno menos.

domingo, diciembre 11, 2005

Voto rubia


La shika blondon semi alfabetizada y ahora con pasaporte europeo (gracias al danés que se agarró borracho y que debe sufrir algún trastorno de proporciones porque mantener una erección con esa mujer es sin duda una especie de perversión legal) me dice que ella vota Piñera porque los pobres necesitan a los ricos y los ricos dan trabajo y Piñera es rico y -"lógico!"- va a dar más trabajo. La shica es shula y facha. Siempre lo fue. Volví a verla después de años por la reunión de curso pero por mi que se muriera, porque la desprecio tanto por facha como por tarada y sobre todo por DESCLASADA.
Ella nunca se da por enterada de mi desdén, y prefiere hacerme la pata. Pero yo NADA de NADA. A un cuico le perdono lo momio porque el cuico cuida sus privilegios y quién no. Tampoco hay que pedirles mucho. Sus vidas, a menos que ocurra un sobresalto notable, suele ser sorprendentemente predecible. Como por un tubo. La mayor predicitibildas se da si se reúnen dos factores básicos: Nacer en un hogar cuico + nacer hombre heterosexual. En un país en donde el reservorio genético europeo se mantiene en el decil más rico lo que combinado con la característica occidental de reconocer ese reservorio en su expresión fenotípica un rasgo de superioiridad (léase, los negros son inferiores, los indios idem y los rubios vienen de Vitacura), es fácil predecir que seguramente los sobresaltos en la vida del ser humano en marras serán mínimos. Con los fondos, las redes y el aspecto a su favor su trayectoria será un tubo hacia lo re-conocido y el éxito. ¿Por qué no conservar eso? Voto momio es voto porque esa predictibilidad permanezca. A medida que se altera la combinación de origen antes descrita (hogar cuico + género masculino y orientación heterosexual) la posición en la piramide social y la predictibilidad se remece. La shica digamos que no está entre los elegidos. Más bien todo lo contrario. Ella es de base. Más cercana a Lota que a Vitacura. Padres trabajadores, aunque igual de fachos. La chica es como uno. O peor que uno. Ahora que lo pienso, bastante peor. Pero ella vota derecha. Yo soy de la vieja escuela. Voto por clase, porque uno nace de mediopelo, con la genética mestiza, las pasiones de minoría y los destinos inciertos. Mi sufragio es por la alteración del estancamiento, la perturbación de la sobreseguridad minoritaria ajena en beneficio de la meritocracia generalizada. Uno es de los que se hace su propio tubo, a pesar de todo. Por eso yo voto por la rubia, la de verdad, que no es lo mismo que votar por los ricos. Llámenle resentimiento. Yo prefiero llamarlo dignidad.

miércoles, diciembre 07, 2005

promedio rojo

Y hablando de consuelos me acordé de una vez que fui a dar un examen de repetición en la U con un profesor muy serio, quien antes de tomarme el examen oral, veía la progresión de mis calificaciones en su ramo y con un gesto muy grave comenta. "Me parece que si hay algo que destacar de su caso señor Gusto es que usted ha tenido un progresivo mejoramiento en su desempeño". La notas eran dos pruebas. Una cada semestre. La primera era un 3.6 y la segunda un 4.0. Viejo culiao.

reloj

Como un mosquito atrapado en la humedad de un vidrio una mañana de invierno. Me pesa la pena. Me pesa cada minuto.

domingo, diciembre 04, 2005

La Paula tiene un herpes (no patees mi mochila)


El Mono, monicaco, o también sobrenombrado por mi mismo como la Mandrila Asesina, fue el responsable de la reunión del "cómo hemos cambiado". Catorce años más tarde de aquella ceremonia cursi de graduación, me encontraba montàndome en el portentoso jeep de la Andrea que tuvo la deferencia de pasarme a buscar a la casa de mis padres para llevarme al sitio pactado de antemano con la Mandrila Asesina para que los ex compañeritos nos volvièramos a ver las caras. Andrea estaba sobreestimulada, una excitación que yo interpretè como el efecto evidente de que la pobre no soportaba un fin-de-semana más dándole comida a la guagua mientras el marido se rascaba la panza. Le dije que estaba regia, flaca y bienvestida entre sus gritos chillones de alegría desmesurada por volver a verme despuès de tanto tiempo. Yo no perdì la ocasión de obligarla a contrastar los cancioneros de Silvio con los que solía aburrirme - a mi que soy tan dado al estribillo pop imperialista- con el tamaño del automovil que conducía. "Es por los niños" fue su respuesta.
Mis compañeritas de cole de egreso en total no sumaban más de 25, asì que la docena que llegó era una muestra representativa. Yo tenía susto a que patearan mi mochila.
Aquì the very best de la reunión más esperada de noviembre. El colita estaba de regreso. Ellos más gordos. Yo más golpeado. Lo mejor es que eso no tenían como saberlo.

Paula: Después de intentar dos veces desafiar su naturaleza neuronal matriculàndose en Ingenierìa decidió casarse . "Era judìo, lo conocí en Santiago y ahora que lo pienso a mi me gustaba más su amigo". El matrimonio durò cinco meses. No hubo violencia intrafamiliar y Paula volvió a matricularse en la Universidad de las Atlàntidas. Hoy tiene un herpes en la boca y hace bromas sobre sexo oral.
Mono (LaMandrila Asesina, ojo, el mote no es porque fuera maraco, simplemente porque suena divertido): Tras obtener el título de abogado La Mandrila se hizo Humanista, fue candidato a Diputado hace unos años y obtuvo el 1.08 por ciento de los votos. La aventura polìtica rindiò algunos frutos. Conociò una chica, se enamoró, tuvieron una hija, se desenamoraron. Ahora se odian y la mandrila, convertida en toda una padre, muestra la foto carnet de su hija. "Es linda, no debe ser tuya", le advertí a modo de halago.

Allende (el momio de apellido equivocado): Practicando motocros, el deporte favorito de los bacanes del curso, se quebró las costillas...dos veces. Su columna no está mejor y confiesa dolores permanentes que no logra calmar con el ejercicio del kinesiólogo. Un raro tipo osteoporoisis tiene a uno de los galanes del curso son un sobrepeso que no le viene. Finalmente se expresó el gen masculino de su abuelo y padre y luce una brillante calvicie. Tras despedirse me dijo que le alegrò tanto verme que quiere que nos reunamos pronto de nuevo. "Ahora me voy apurado porque tengo que ir al cumpleaños de mi sobrino autista. Cumple 13 y es primera vez que tiene amigos invitados". Mi sonora carcajada no le hizo gracia.

Espinoza: "Estudié arquitectura pero no funcionò, estudiè agronomìa, pero no funcionó, estudié administración pero tampoco funcionó. Ahora trabajo con mi papá...espero casarme el próximo año". A esas alturas del relato la Andrea era quien se reìa. A mi màs que risa me provocaba ternura. Pero tampoco funcionó.

La Chica Blonde Ambition: La piggy, radio moscú, la "ojo con el blondon", la cucaracha con pecas tuvo la buena estrella de conocer a un danés que èstaba de paso por el pueblo en la construcciòn de una planta de cemento. Lo conoció borracho, le pidió el teléfono. Se acostó con él. Astuta la enana. Hoy viven en España. Rotan por el mundo levantando cementeras. Sus hijas son rubias, "son lo mejor que he hecho". "Lo único, querrás decir", agregué yo con mi carita de coqueto. Risas sin fin. Con la Andrea especulamos que el danés debe esconder una perversión sexual. Que nadie puede amar a la chica así como así. Menos con esa familia que tiene.

Daniel (o vaya que gusto me da volver a verte): Tras la muerte de su padre se tuvo que hacer cargo de la familia (madre y tres hermanos) trabaja "en madera", lo que básicamente significa vender troncos de àrboles semi elaborados. Habla mucho de "el bosque", estar metido en "el bosque", talando, cargando, puras referencias que evidentemente despertarían mi líbido. El relato de la rudeza del trato con los trabajadores, el porte adquirido con los años y la inusitada confesión de que "Tanto Gusto siempre fue el brillante del curso" le mereciò una invitación a tomar café a casa de mis padres. Respetuoso de las debilidades de Tanto Gusto frenò todas las preguntas sobre mi vida privada: "El sabrá, yo lo veo muy bien". Amor, compasión y vanidad son vicios que se me dan de la mano. Andrea y Carla, las muy perversas, van y me dicen "Si tu lo encontrabai tonto y fome y ahora te baja el cariño".

Fernando (Via satlèlite): Radicado en España mantuvo contacto telefònico por algunos minutos. El guapo del curso, galàn seductor era lo màs parecido a un amigo que tuve tras la partida de Ravotril en segundo medio. Contrariamente a lo que se podrìa sospechar jamàs me moviò el deseo. De alguna manera su sentido del humor era la versiòn heterosexual del de Ravotril. Sospecho que a su vez yo era la versión homosexual de un amigo de niñez del que me hablaba siempre. "A caballo regalado", debimos pensar ambos. Se emocionò cuando le hablé al telèfono. Hubo un "ayyyyy" generalizado. Se casó con una chica que le aprobè de inmediato. Tenìa un cutis increible y era fanàtica de The Cure.

YO. Bien, gracias. Trata de no patearme la mochila, que dentro llevo un par de bombas.