sábado, enero 10, 2009

El cura y la cota

Mi problema no es con la fe. Cada uno sabe en qué cree o deja de creer. Mi problema es con la relación, el vínculo, la vocería, el púlpito como situación de privilegio y el sacerdocio como figura pública de represión moralizante. Sea de la corriente que sea. Me molestaba Hasbún y me molesta Berríos con su religiosidad CVX, buena ondita para el cuico que se cree bueno porque le tiene cariño a los pobres y le va a construir casitas el wikén. Me molesta el rol de cura bisagra entre el patrón y el pueblo, el cura como fenómeno paternalista, con esa jerarquía endulzada en conciencia social de punta roma que le habla al oligarca por el diario y cacarea su choreza consolando al deudo-pituco para que no vaya a dejar de creer en dios y la virgen, la misa, la confesión y la cacha de la espada que de repente se transforma en un asunto político, público, con funeral de portada y luto de noticiero. Me molesta ser feligrés a la fuerza, que lo metan a uno en misa a punta de columnas, cartas al director y polémica abc1. No quiero estar ahí porque una sociedad que recurre al cura para que dejen de matar gente, que recurre al cura para que dejen de abusar de la gente, para terminar con la huelga y la explotación, es una sociedad que no se mira ni se conoce y que para convivir tiene que recurrir al médico brujo institucionalizado.
Me molesta que Berríos se haga el demócrata cuando uno sabe que lo que busca finalmente es arrebatarle al Opus Dei y a los Legionarios al rubio del colegio bien y llevarle a conocer al pobre para secuestrar el poder perdido. Transformar todo en un paternalismo igual/pascual pero en buena, con retiros, canastas familiares y rubios sacándose fotos mientras martillan tablas aglomeradas de la mediagua/logotipo.

martes, diciembre 09, 2008

Paris dixit

"Soy la prueba viviente de que las rubias no son tontas" declaró Paris Hilton durante su visita a España. Para matizar su imagen ante la prensa añadió que había una Paris pública y otra hogareña.
Aun no hay desmentidos.

lunes, diciembre 01, 2008

Sí pude

Uno va y viene. En mi caso vengo de vuelta, aunque yo siempre vengo de vuelta.
Como Martin Luther King tuve un sueño: Soñé que las bolsas del mundo se desplomaban, que un negro era presidente, que Chile llegaba a la meta (la única que tiene), que Claudio Orrego aseguraba que entre él y Obama hay mucho en común (¿La empleada?). El mismo pálpito lo sufren Kast y Undurraga. Tres Obama de factura nacional al mismo tiempo. Todos de una minoría ancestralmente marginada en Chile: La minoría rubia.
Hay que explicarle eso a Obama cuando venga en visita inspectiva y vea a la minoría bien empoderada mientras que a la altura de los seremi gobierna la mayoría de tono plomizo y sembalnte amerindio.
Soñé que había una serie de una familia del año 82, con tres hermanos, el menor de 9 años, la misma edad que yo tenía el 82. Soñé que pelaban el ajo y ninguno era rubio. En definitiva soñé que canal13 atinaba por primera vez con el casting. Soñé con muchas cosas. Soñé con un gallo y un conejo, y lo más importante, soñé que retomaba el blog.
Soy TG y estoy de vuelta.

sábado, junio 28, 2008

Circular


BAB se une a las celebraciones en el día del Orgullo. Un regalo triste pero gay. Apriete aquí.

lunes, junio 16, 2008

No pasarán (de nuevo)

Revista Capital anuncia que es el turno de Codelco. Busco Algo Barato responde: Codelco NO. La vía chilena a los millones a través de la privatización entre cuatro gatos potenciada por el neoliberal ungido por el gabinete de la Junta dejó en claro cuatro cosas: que el gran empresario chileno sólo se hace de millones comprando lo que ya existe a precio de huevo; o vendiendo al menudeo a costa del empleado desechable;o estrujando la fortuna del ancestro; o con el dato financiero del familiar, amigo, confidente. El millonario chileno nunca te inventa algo, una tuerca nueva, un tornillo atómico, un pilucho autolavable, una carretilla solar, un molino de cholguán impermeable. No. Nada. A lo más una vacuna pelienta para los salmones que al primer bicho se infectan y quedan inservibles. El capitalismo nacional es charcha. Treinta años llenándose la boca en contra del "papá Estado" y al primer resfrío de los pescados, a la primera alza del petróleo, a la primera baja del dólar se les esfuma el libre mercado, la iniciativa privada y el discurso ponticuico chulo, simplón que te repite el economista rubio que le asegura a la cámara que no hay nada más lindo que un mundo con pura oferta y pura demanda. ¿Cómo no va a ser chori? Busco Algo Barato es un blog sindicalista, que se debe al pueblo, a la calle, la cuneta y el poder moreno. Codelco NO.

domingo, junio 01, 2008

Del sacrificio somos emblema


Fue en 1981 cuando la señorita Haydee (profesora normalista, hastiada y a punto de jubilarse), decidió cambiarme de pupitre (adoro esa palabra) bien cerca de ella porque yo no le atendía en clase. "Usted no me atiende", y tenía razón. En esos años me atormentaba la relación que mi nana mantenía con un mocetón que atendía un puesto en el mercado central de Talcastle. Ella me recogía a la salida de clases y de paso hacia el hogar provinciano aprovechaba de echarle una mirada al pretendiente. Yo intuía que algo del amor infinito que mi nana tenía por mi se filtraba hacia ese hombre rudo, silvestre que me decía "campeón" para dorarme la píldora cuando yo nunca fui campeón sino más bien lo contrario. Y eso yo lo tenía claro, porque uno de chiquitito es ubicado. Fue una temporada de torbellinos emocionales. Mi nana me dejaba de lado y la sonrisa maulina encantadora de su pololo me ponían a hervir los aparatos internos (en más de un sentido, ahora que hago memoria. El ser humano es un universo complejo).
La señorita Haydee nos hacía leer el libro Santillana en voz alta y nos adiestraba en rudimentos de la vida moderna, como cruzar la calle. Mi primer conflicto con ella fue por el tema de los semáforos. En el libro se le enseñaba al menor-pupilo-educando que debía atravesar la calle cuando había luz verde. El problema era que en Talcastle no había ningún semáforo para peatones como los que se dibujaban en el texto-guía y uno era tempranamente advertido de que se tenía que fijar en que diera luz roja para cruzar. Ella no me contradijo en mi observación pero me miró con el rostro encendido, a tono con su cabellera cobriza, escarmenada como una llamarada cromática. Sospecho que ella me quería y por eso me llamaba la atención sin que hubiera asunto. Porque uno no jodía, simplemente se distraía. Y también se aburría. Mi mamá me explicó que la señorita estaba a punto de jubilarse, que eso quería decir que en un momento iba a dejar de trabajar, se iba a ir para su casa y comenzaría a prepararse para la muerte "seguro con una pensión miserable", debió agregar. A mi mamá le gustaba recordar lo basureado que era el gremio del profesorado bajo las nuevas autoridades a las que simplemente caratulaba como "milicos" o "pacos". Ella --mi mami--- tuvo un fugaz paso por la escuela normal, en donde no hizo más que alimentar la certeza de que su vocación para tratar con niños era escasa, sino inexistente, en especial si había que enseñarle a "chiquillos ajenos". Para mi madre el rango de chiquillos ajenos comenzaba en sus sobrinos. Como yo era su favorito no tenía problema en decírmelo, comentar sobre guaguas feas, y compañeritos a los que "les faltaba". Mi mamá cuando quería decir que alguien era tonto, pero no le caía mal decía "le falta un poco", que casi siempre era mucho.
No recuerdo haber tenido amigos en esos años. Exceptuando la Fabiola que me seguía a todo sitio con su gesto de espanto permanente y Pablito que vivía en San Javier en la casa de los abuelos que tenían una panadería casi todo el resto del grupo-curso es un borrón sin nombre, anónimo y seguramente intrascendente. (Al único cumpleños que casi fui fue al de un compañero de apellido Pinochet, flaco, rubio pero cuya amistad no era promovida por mis padres entre otras cosas porque yo repetía sus conversaciones en las que la palabra Pinochet era asociada a reflexiones poco amistosas). Pero la marca más fuerte de esos años (luego cambiaría de ciudad y de colegio) era la idea de hacer fila o "formarse" para entrar a clases y el acto de los días lunes cuya finalidad educativa era apreciar los valores patrios: la bandera, la canción nacional, el copihue, el cóndor, el huemul, la empanada al horno y la escarapela que dicho sea de paso, nunca se la vi a nadie puesta.
Un acto consistía en mantenerse de pie y callado mientras alguna autoridad educativa recordaba lo bueno que era vivir en este país y no en otro. Faltar al acto era una anotación negativa, particularmente si era uno importante: algun natalicio de héroe, algún combate desastroso para conmemorar, o el día del Carabinero que podía extenderse la semana completa con actividades extraprogramáticas que incluían la visita de una autoridad de las fuerzas del orden, la entonación del himno de carabineros o una visita al Estadio Fiscal de Talca para admirarse de la destreza de los jinetes del Cuadro Verde o de los perros amaestrados. Orden y Patria estaba en el proceso de aprendizaje casi a la misma altura de Por la Razón o la Fuerza, ambas ideas muy vinculadas al concepto de "acto" o reunión sin otro sentido claro que el de cultivar la paciencia y la disciplina por la vía del aburrimiento, la majadería y el discurso adornado con palabras como "honor", "gallardía" o "patria" . Todo esto lo relato para introducir una duda, inquietud que puede ser desmesura en medio de un luto nacional. Yo me pregunto, muy sinceramente cómo es posible que en dos días un funcionario del que dificilmente alguien habría recordado el nombre se transformó en una especie de versión local uniformada de Lady Di, en donde la Princesa de Corazones muta en General del Pueblo. ¿Cómo fue que el General Bernales llegó a ser el General del Pueblo?. En qué minuto miles de chilenos fraguaron esa admiración desbordante que los llevó a lloriquear en el matinal, en el despacho en vivo, el noticiero central, el extra informativo, el boletín de prensa, repitiendo una y otra vez la letanía del hondo pesar, el profundo dolor, la pena sin límite y las reflexiones de que dios se lleva a los buenos y deja a los malos (lo que por cierto no habla muy bien ni de los vivos ni de la divinidad).
Yo al último paco que recuerdo era al de la junta que vino después de Mendoza y que fue el último eco de unos años que para mi significan la promoción desatada de la estupidez cívica a través de los establecimientos educacionales del país. Con todo el respeto que me merece la profesión del amigo en su camino y la natural pena de los deudos reales (familia, amigos, cercanos) yo creo que tanta popularidad súbita del finado no es más que aburrimiento de un lado y bastante estupidez, del otro. Sólo faltó que le preguntaran a Miguelito ---el niño delincuente más famoso de Chilevisión--- si no le daba penita lo ocurrido, si no sentía que le faltaba algo o si no querría dar un discurso para rellenar la transmisión en vivo que era como un acto de día lunes de esos en los que había que formarse y parecer bueno y decente tratando de rimar con la palabra patria y de soslayar una anotación negativa.

lunes, abril 28, 2008

Acrósticos

Yo tuve una compañera que se llamaba Gema que tenía un cuaderno de eso que la adolescente llama pensamientos, oraciones llenas de sabiduría espontánea, generalmente con puntos suspensivos, escritas con caligrafía cuidad y embellecidas por soles, lunas, flores y corazones. La Gema era melenuda, con el pelo de un color amarillo reseco, flaca, pierna larga y huesuda, tenía la frente con espinillas y era amiga de la Nancy apodada la vietnamita por sus acusados rasgos sudasiáticos (en esa época no existía la expresión Camboyana, que seguro hubiera sido la utilizada por mis compañeritos). La mayor parte del colegio se burlaba de ambas, aunque el blanco favorito era la Gema que una vez anunció su vocación de modelo ("tengo el porte", creo que fue que dijo). La Gema creía en fuerzas astrales y en poderes sobrenaturales que se lograban estudiando unos folletos que siempre llevaba en la mochila. Ella aseguraba haber salido de su cuerpo a recorrer el mundo o Chile o simplemente Curiyork, que era cosa de mentalizarse tendido en silencio con un cassette de mantras de fondo. A mi ella me provocaba curiosidad y le metía conversa porque quería ver qué tanto anotaba en los recreos o a la hora de almuerzo cuando se quedaba sola, porque la Nancy la aguantaba poco y la Gema era muy dada al ensimismamiento.
El cuaderno donde tenía los pensamientos mi compañerita era un Aristos de espiral sin plastificar que se le rizaban las puntas, el tipo de cuadernos del que el resto se burlaban porque lo que se llevaba el cuaderno Torre doble espiral con tapa dura y color fosforescente. El cuaderno estaba bien gastado porque la Gema reflexionaba mucho. Le gustaba hacer acrósticos que formaba con los nombres de los chiquillos que le gustaban y palabras que ella consideraba muy serias como "amor"; "dolor"; "ternura" y otras por el estilo. La Gema me mostraba sus escritos y a mi me daba verguenza ajena y risa, pero me la aguantaba un poco, no mucho. Como que trataba de contener la carcajada en una mueca y para despistar la burla le preguntaba cualquier lesera. Después me entraba un poco la culpa, mal que mal uno no era lo que se dice el popular del grupo-curso y debiera haber solidarizado más con ella. Pero lo más inquietante de todo era cuando me surgía la duda: ¿Y si la Gema era una artista? ¿Si lo que yo juzgaba fruto de una mente simple, quizás algo enferma, no era más que sensibilidad fuera de mi alcance?
A veces, no crean que pocas veces, yo me cuestiono a mi mismo, así internamente me hago mi propia accountability como dicen los que saben y saco conclusiones. Trato de despojarme de todos los pesados prejuicios, someterme a mis propios tribunales y dar un veredicto. Es como mi propio Ramadán, mi retiro laico, monacal, al estilo de Yasna pero con menos cruces. ¿Y si todas mis convicciones están erradas? ¿Si realmente el Campeonato Mundial de Polo es algo importante y uno de puro resentido no salió a celebrarlo a la Plaza Italia...o si abortar no es un derecho de la mujer y es un crimen (una vez casi armo una colecta para una amiga de colegio que tuvo un atraso sospechoso y no me dio ningún cargo de conciencia)?; ¿Y si Warnken escribe bien?;¿Y si la Gema de verdad salía de su cuerpo?